CHATO
Mi nombre es Claudio Roberto Acosta,
más conocido como”Chato”, tengo
40 años, y soy un enamorado del cielo y de la libertad, aeromodelista
de toda la vida, fabricante de boomerangs y diseñador y constructor
de aviones experimentales.
Desde que tengo uso de razón …?…me
apasionaron todas las cosas que vuelan, recuerdo que seguía las
avionetas en el cielo de mi pueblo (Huinca Renancó –
Pcia. de Córdoba) hasta que se perdían de vista.
A los cinco años un tío que trabajaba
en una base de la Fuerza Aérea, para entretenerme tuvo la brillante
idea de hacerme un avioncito de papel, además y lo mejor fué
que con toda su paciencia, me enseño a fabricarlo, de ese modelo
debo haber construido más de un millón hasta hoy.
Deseo nombrar y agradecer aquí a los que de
alguna manera me indicaron el camino hasta hoy.
En primer lugar a mis Padres que siempre me apoyaron
para lograr lo que me propuse.
Gracias al “Loco Hierro”, de Huinca, con
el que construí mis primeros aeromodelos, simples y modestos…
pero como volaban!!!, primero planeadores lanzados a mano, luego remolcados,
posteriormente con motorcitos explosión y cada vez más
grandes.
Ya tenía decidido que sería Ingeniero
Aeronáutico, luego vino la Facultad, mucha teoría y nada
de práctica, me preguntaba y los aviones? . . . cuando los vamos
a construir?…
Hasta que cuando me estaba por recibir apareció mi maestro más
importante.
Dicen que cuando el alumno está preparado el maestro aparece.
Así fué que conocí a Jean De La Farge, un francés
más loco que una cabra, descendiente de los Montgolfier, veterano
de la 2º Guerra y con toda la experiencia de años de diseñar
y fabricar sus propios aviones, y por si fuera poco me invitó
a contruir un avión con él, (al principio pensé,
este sujeto está chiflado), pero luego me demostró con
toda claridad que cualquiera puede construir su propio avión,
en dos años aprendí más que en toda mi vida, asi
que donde estés viejo loco ¡Gracias una vez más
por todo lo que me brindaste con ese corazón de gigante que tenés!!!
También agradezco a mi gran amigo y compañero
Ricardo Thompson que es un bohemio genio de la Mecánica, artista
plástico y también constructor de aviones experimentales
y siempre termina involucrado en mis proyecto más descabellados.
A la revista “Lúpin”, que aún
hoy sigo comprando, en especial a Guillermo Guerrero el dibujante genial
del pequeño gran piloto Lúpin, con quien tuve el placer
de compartir una tarde en una exposición aeronáutica,
para los que no conocen la revistucha les recomiendo que la vean porque
es sana, divertida e instructiva.
Mi intención es compartir junto todos ustedes
la fascinación por el mundo del aire y el vuelo, ya sea de aves,
insectos, globos, boomerangs, barriletes, aeromodelos, aviones reales
y todo aquello que pueda liberarse de la tierra, para hacernos soñar
y sentir que la vida es maravillosa!!!!!!
Bienvenidos a todos!!!!!!!!!!!!
Claudio R. Acosta
Ing. Mecánico Aeronáutico